Las aves del paraíso no son mascotas: son aves silvestres protegidas, con necesidades muy específicas de selva tropical, dieta y espacio que resultan imposibles de reproducir en un hogar. Su comercio está estrictamente regulado y en muchos casos prohibido. Solo se mantienen en algunos zoológicos y centros especializados con permisos, donde reproducir su compleja conducta de cortejo es todo un reto.
En libertad dependen por completo de los bosques de Nueva Guinea. La deforestación, la caza por sus plumas —muy usadas en tocados tradicionales— y la pérdida de hábitat son sus mayores amenazas. Su papel ecológico es clave: al alimentarse de frutas dispersan las semillas de innumerables árboles. Proteger la selva es la única forma real de conservar a estas aves.
¿Dónde viven las aves del paraíso?
La gran mayoría vive en la isla de Nueva Guinea y en las islas cercanas, en selvas tropicales que van de las tierras bajas a los bosques nubosos de montaña. Unas pocas especies llegan al este de Australia y a las islas Molucas. Nueva Guinea es, con diferencia, su gran hogar.
¿Por qué los machos son tan coloridos?
Por la selección sexual. Las hembras eligen a los machos con los plumajes más vistosos y las danzas más elaboradas, así que a lo largo de millones de años los machos han desarrollado colores, plumas y ornamentos cada vez más extremos. Las hembras, en cambio, son pardas y discretas para pasar desapercibidas al incubar.
¿Cuántas especies de ave del paraíso existen?
Hay alrededor de 45 especies reconocidas, repartidas en varios géneros como Paradisaea (las clásicas de plumas doradas), Cicinnurus (la joya viviente y la magnífica), Lophorina, Parotia, Astrapia o Pteridophora, entre otros. Cada una tiene su propio plumaje y su propio ritual de cortejo.
¿Qué comen las aves del paraíso?
Se alimentan sobre todo de frutas —en especial higos y frutos de árboles como la Schefflera— y de insectos y otros artrópodos. Algunas también toman néctar o pequeños vertebrados. Al comer fruta y luego dispersar las semillas, cumplen un papel esencial en la regeneración de la selva.
¿Se pueden tener como mascota?
No. Son aves silvestres protegidas, con necesidades que no pueden cubrirse en casa, y su comercio está muy restringido o prohibido. Solo se mantienen en zoológicos y centros de conservación especializados con permisos y cuidados profesionales.
¿Por qué se llaman "aves del paraíso"?
El nombre viene de los siglos XVI y XVII, cuando llegaron a Europa las primeras pieles preparadas sin patas ni alas. Su belleza deslumbrante hizo pensar que eran aves celestiales que nunca tocaban el suelo y vivían en el paraíso, alimentándose solo del rocío. De ahí también el nombre científico "apoda" ("sin patas") del ave del paraíso grande.