Las tangaras son aves silvestres y no son mascotas de jaula: la mayoría están protegidas y su captura y comercio son ilegales en casi toda América. Necesitan volar largas distancias por el dosel, alimentarse de fruta fresca y néctar y vivir en compañía, algo imposible de recrear en una jaula doméstica. Solo se mantienen en aviarios y centros especializados con permisos.
La mejor forma de disfrutar de ellas es atraerlas al jardín: un bebedero, árboles frutales nativos y comederos con banano o papaya llevan a muchas tangaras, azulejos y mieleros hasta la casa sin necesidad de encerrarlas. Conservar los bosques y evitar el tráfico de aves es la clave para que estas joyas de colores sigan existiendo.
¿Por qué las tangaras tienen tantos colores?
Por dos motivos. Algunos colores, como los rojos y amarillos, vienen de pigmentos (carotenoides) que obtienen de la fruta que comen. Otros, como muchos azules y verdes tornasolados, no son pigmentos: nacen de la microestructura de las plumas, que refleja y descompone la luz. La combinación de ambos produce sus tonos deslumbrantes.
¿Dónde viven las tangaras?
Casi exclusivamente en América, desde el sur de Estados Unidos y México hasta Argentina, con la mayor variedad en las selvas y montañas de los trópicos. Habitan el dosel de los bosques húmedos, los bordes, las plantaciones y también los jardines y las zonas urbanas, como en el caso del azulejo.
¿Qué comen las tangaras?
Son sobre todo frugívoras: se alimentan de frutos y bayas, por lo que son grandes dispersoras de semillas. Además toman néctar y flores y cazan insectos, especialmente para alimentar a los polluelos. Por eso se las atrae fácilmente a los jardines con banano, papaya y otras frutas maduras.
¿Se pueden tener tangaras como mascota?
No. Las tangaras son aves silvestres protegidas y su captura y venta son ilegales en casi toda América. Necesitan espacio para volar, dieta de fruta fresca y compañía, algo que una jaula no ofrece. Lo recomendable es atraerlas al jardín con bebederos y comederos de fruta, nunca encerrarlas.
¿Cuál es la tangara más colorida?
Es difícil elegir, pero suelen destacarse la tangara del paraíso y la tangara sietecolores, verdaderos arcoíris vivientes del dosel selvático. Muchas especies del género Tangara reúnen verdes, azules, turquesas, naranjas y negros en un mismo cuerpo diminuto.
¿Qué diferencia hay entre una tangara y un azulejo?
El azulejo es en realidad una tangara: es el nombre popular de las especies del género Thraupis, como la tangara azuleja. Se llaman así por su color celeste grisáceo. Es decir, todos los azulejos son tangaras, pero no todas las tangaras son azulejos.